Fanático o no, del cine

Quizás si escuchamos hablar de una firma que tiene historia, donde su volumen de ventas durante los últimos años se ha visto incrementada en más de 400 millones y cuyo despliegue internacional ha abarcada unos 53 países, con más de 700 tiendas en países emblemáticos como Nueva York, Tokio, París y ello por tan solo nombrar algunos tras un largo etcétera, quizás podríamos pensar que se trata del argumento de alguna película de los últimos tiempos, más no que se se trata de la historia del mundialmente conocido Oso Tous.

Pero posiblemente incursionar en el mundo cinematográfico solo como espectador, quizás no sea tan complicado ni requiera de toda una vida.

Para algunos, cuando escuchan “Cine de Arte” solo se enfrascan en pensar que se trata de una filmación en blanco y negro que contiene frases incongruentes que son pronunciadas en un idioma no tan común y por ello se trata de una película buena. De ese mito debemos deslastrarnos ya que no todo el cine de arte es bueno. A ello le siguen la diversidad de directores, actores y actrices los cuales son imposible conocer en su totalidad en el mundo del cine, por tanto, no debes dejarte impresionar por sus apellidos complicados o quizás por unos directores que posiblemente jamás has escuchado.

Si lo que buscas es ir al cine para lograr un modo de distracción, entonces debes tener en claro que el cine de arte no es para ti. Y no es malo que te agraden las comedias románticas americanas donde todo puede predecirse, pero cuando se trata de cine de arte, ello supone y requiere de cierta actitud reflexiva, incluso crítica alrededor de su audiencia.

Cuando nos referimos al cine de arte, cine clásico o cine de culto, estos cuentan con aspectos característicos distintivos. No se trata de que si una película es sumamente popular solo en pequeños sectores, ello quiere decir que se trata de una película de culto, y tampoco de que una cinta se convierte en clásica solo por haber sido filmada hace unos 50 años. El cine de arte se trata de la producción intelectual de una cinta, sin que ello cuente con otra aspiración más allá de reflejar un mensaje estético, intelectual o moral.

Hablar de una película clásica, es hacer referencia a un film que refleja de mejor manera un cierto valor “universal”, con el cual se pueden atravesar culturas y también ser valorado por su mensaje. Cuando se trata de una película de culto, esta es gestada por un grupo de fervientes seguidores y de donde se desprenden múltiples reflexiones a modo de códigos de conducta cuyos seguidores, evidentemente seguirán como si se tratase de una ley. En algunos países como México, en los últimos tiempos las grande empresas se encuentran apostado por la proyección de cine de arte, con el detalle de que, en los cines en donde se proyectan este tipo de películas, usualmente son pequeños y cuentan con una atmósfera más bohemia.