Un poco de la historia del cine

Un poco de historia de cómo se abrió paso el cine en nuestras vidas, solo nos lleva a pensar en esos inventos, personas que dedicaron su día a día y los eventos que los acompañaron para hacer del cine lo que ahora conocemos. Y es que no solo se trataba de poner en movimiento una imagen, sino de darle sonido y color encaminándolo hacia sus vertientes contemporáneas digitales y desbordadas de efectos especiales computarizados.

La creación y evolución del cine registra una historia que se ha extendido a lo largo de casi dos siglos, supeditado a la invención fotográfica. Y en referencia al cine, este es una técnica en dónde se captura, edita y reproducen imágenes y sonido. El mismo tiene la capacidad de operar en base a soportes que son fotosensibles, equipos computarizados y proyectores especializados, a fin de ofrecer al público la impresión de que hay movimiento.

Esta es una técnica que se ha ido perfeccionado con el tiempo gracias a la incorporación de la más reciente tecnología digital en compañía de la profesionalización del oficio cinematográfico. Con todo ello sincronizado, ha alcanzado un lenguaje artístico que le es propio, razón por la que actualmente se reconoce como el “noveno arte”.

Origen del cine

Si nos ubicamos en su origen formal, este se remonta al siglo XIX, con la invención de la fotografía, y eso fue porque soportada en ella, fue que se dieron los primeros pasos hacia la generación de la impresión del movimiento, y todo debido a la persistencia retiniana (la mínima perduración de las imágenes vistas en la retina humana cuando se proyectan a gran velocidad) y al principio de la cámara oscura.

En cuanto a la primera proyección fílmica que fue exhibida al público, esta se llevó a cabo en París un 28 de diciembre de 1895. La misma consistió en una proyección en donde se apreciaba la salida de unos obreros de una fábrica en Lyon. Esta proyección fue grabada por los mundialmente conocidos hermanos Lumière, los mismos que en tan solo un año se dedicaron a producir más de 500 películas que no contenían más de un minuto de duración.

A la primera proyección tan solo acudieron unas 35 personas, pero no se quedó así, ya que rápidamente las personas se enteraron en todo París haciendo que multitudes de personas se acercaran deseosas de conocer ese nuevo invento, que había sido anunciado como Cinématographe Lumière. Es importante mencionar a modo de anécdota, que una de las primeras proyecciones involucró la filmación de frente de un tren que estaba llegando a una estación. El público que asistió se encontraba temeroso de que el tren pudiera atropellarlos por lo que huyeron de la sala.

Si bien los Lumière fueron quienes proyectaron su invención al público y dieron a conocer el cine, también es importante comprender que gran cantidad de descubrimientos debieron darse previamente. Entre ellos existen algunos que se remontan al siglo XVI, cuando el sacerdote de origen alemán Atanasio Kircher se dedicó a la invención de la linterna mágica, la misma consistía en un aparato que proyectaba imágenes rotativas simulando el movimiento y era usado para el entretenimiento de los niños.